martes, 28 de enero de 2014

Manual de intervención en Salud Mental en Terapia Ocupacional. Recomendado (entre otras cosas porque he participado yo en un capítulo, jeje). Bromas aparte, es un manual creado por una generación de terapeutas jóvenes con experiencia clínica que trabajan por toda la península y realizan su aportación a un campo de actuación muy necesitado de referencias técnicas, de rigor metodológico y de publicaciones para aportar a la Terapia Ocupacional en España. Gracias a todos los autores por su dedicación y a Cristina Gómez, la autora, por su enrome trabajo y dedicación y la oportunidad de participar en este proyecto.

http://www.distribucionesprayma.com/tienda-en-linea/proximos-libros/intervencion-desde-terapia-ocupacional-en-salud-mental

http://www.monsa.com/pw/ciencias-salud/intervencion-desde-terapia-ocupacional-en-salud-mental/

Nota: cualquier consulta acerca del libro y su adquisición (precios especiales incluidos) ponerse en contacto conmigo de forma privada: jvtalavera@gmail.com. Gracias.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

DINÁMICAS DE GRUPO: Distribución de los grupos



Las dinámicas de grupo son un conjunto de teorías y técnicas que aportan una descripción válida sobre grupos de trabajo y herramientas efectivas para facilitar la realización de actividades de diversa índole con grupos de personas.

En el ámbito de la salud, en este caso de la rehabilitación psicosocial y en concreto el trabajo rehabilitador en salud mental son muy utilizadas ya que muchas de las actividades programadas en centros como Centros de Día, CRPS, CRIS, CEEM, CRL, Centros Ocupacionales y otros recursos son grupales.

Algunos profesionales pueden recibir formación reglada  de Dinámica de Grupos durante sus estudios, y en otras ocasiones se puede realizar formación complementaria, muy recomendable, pues hay muchos modos de aplicar estas técnicas y muchos momentos en la práctica clínica cotidiana en los que estas herramientas pueden ser de gran ayuda.

Una sencilla intervención que utiliza la Dinámica de Grupos es la organización del grupo mismo. En mi experiencia en diferentes centros de rehabilitación psicosocial en salud mental he podido observar lo siguiente:
  • Profesionales que organizan el grupo de forma consciente y sistemática.
  • Profesionales que no organizan el grupo de ninguna manera especial por voluntad propia o porque la terapia invita a la espontaneidad o ésta es perseguida por el terapeuta.
  •  Profesionales que no organizan los grupos de ninguna manera específica por desconocimiento de técnicas que pueden facilitar la actividad.
  • En ocasiones la organización de los grupos ya viene determinada por la dirección del centro o por el equipo técnico o supervisores. En ese caso algunos profesionales se limitan a seguir las instrucciones siempre que funcione la actividad; en otros casos he conocido profesionales que con sus propuestas han mejorado notablemente el funcionamiento de una actividad. En cualquier caso la Dinámica de Grupos siempre persigue mejorar u optimizar el funcionamiento de una actividad grupal.
Un primer paso, sencillo, puede ser ni más ni menos que la distribución de los miembros de un grupo en una actividad.

Un profesional puede pensar que no es importante o necesario plantearse cómo organizar un grupo de trabajo de una manera concreta, o incluso puede pensar que sólo hay una o dos formas de hacerlo. Sin embargo, en diferentes ámbitos de la vida (escuela, reunión de trabajo, entrevistas, conferencias, mesas redondas, reuniones familiares, práctica religiosas, gimnasio, terapias de diferentes tipos…) podemos observar que de forma tanto espontánea como organizada (creedme, muy concienzudamente)  hay múltiples y variadas formas de organizar a un grupo de personas para realizar una actividad concreta. Estos esquemas de elaboración propia, basados en experiencias clínicas reales, pueden servir para ilustrar la idea:

Modelo 1.  
 
Como en una clase magistral, con un maestro y alumnos. Útil para una charla didáctica o bien para que los participantes realicen la actividad de modo individual (una ficha de trabajo) con el profesional delante como referente o modelo. Cuando el profesional ha de servir de modelado yo soy más partidario del Modelo 2, salvo que haya muchos participantes y sea más práctico de esta forma. Problemas: algunos se “esconden” en las sillas de detrás para no realizar la actividad o hacer otras cosas, por ejemplo.

Modelo 2.
2.1 
En semicírculo. Similar al modelo anterior. Ideal para trabajar con pocas personas: el profesional puede ver a todos los participantes y viceversa, y están distribuidos por igual, sin diferencias. Nadie puede esconderse. Lo he utilizado siempre en reuniones con familiares, en las que solía haber unas 6-8 personas como máximo. El modelo 2.1 es similar pero con una mesa de por medio. Lo he utilizado siempre en reuniones con educadores y cuidadores.
Modelo 3. 
 
Cuando se dispone de mesas para organizar los grupos los participantes se colocan alrededor de la mesa y el profesional fuera del grupo. Las ventajas son que el centro de la mesa puede servir para disponer de material común del que se pueden servir todos (Manualidades por ejemplo) y que el profesional no está estático, sino que dispone de movilidad para atender de forma individualizada. Una desventaja puede ser que el grupo se sature o el profesional no pueda dar cobertura a todos si el grupo el amplio o se agote si la demanda es alta y constante.

Modelo 4. 
 
Es similar al modelo anterior pero el profesional está dentro del grupo, forma parte del mismo. En este caso la diferencia es que el profesional está estático. Ideal para grupos del tipo “Buenos días”, comentarios de noticias o actualidad, puestas en común… Ideal para grupos en los que los participantes son autónomos y no precisan del apoyo constante del profesional y en las actividades en las que el profesional también realiza el ejercicio. Otra característica es que no hay tanta distinción con el profesional, reduce el estigma.

Modelo 5. 
 
Para que el profesional pueda servir de modelo y todos puedan verlo. Ideal para actividades guiadas, como ejercicios de gimnasia o psicomotricidad, por ejemplo. La ventaja es que solamente rotando el profesional puede dirigirse a todo el grupo. La desventaja es que no puede ver a todos los miembros simultáneamente (pérdida de contacto visual) y siempre en algún momento se da la espalda a algunos participantes. No recomendable para grupos inestables o en los que los participantes puedan ser disruptivos o presenten tendencia a abandonar la actividad o en general en los que el profesional necesite tener mayor control.

Modelo 6. 
 
Sin orden establecido. Cada uno se coloca donde quiere, y el profesional en cada momento donde valora oportuno. Ideal para actividades como Expresión corporal y otras de tipo creativo, o bien si el profesional pretende valorar o estudiar las relaciones y funcionamiento del grupo y de sus miembros entre sí.

Éstos son sólo algunos ejemplos, ya que según la actividad el profesional puede diseñar un tipo de intervención y, en todo caso, la mejor manera de realizar la actividad o la más fácil o eficaz. 

Un ejemplo real:
En una actividad, el grupo estaba organizado según el modelo 1. En la sala en la que se desarrollaba la actividad, justo detrás del profesional hay un ventanal enorme por el que se ve el pasillo y, por lo tanto, a todas las personas que pasan por él constantemente: profesionales, usuarios o familiares. ¿Qué ocurría? Que continuamente los participantes en la actividad se distraían, entorpeciendo el funcionamiento de la misma y obteniendo resultados negativos. La propuesta fue muy sencilla: intercambiar de lugar al profesional y al grupo. Se realizó el cambio. Solamente este cambio supuso la mejora del rendimiento y calidad de los participantes en la actividad.

Fue solo un primer paso, pero una propuesta técnica y eficaz. Si además comenzamos a describir roles y funcionamiento de los participantes la intervención puede convertirse en un estímulo más que interesante para conseguir un resultado óptimo en la actividad. Trabajar sobre la dinámica de grupos y profundizar en ello puede ser una garantía de éxito.

Por favor, para todo aquel que lea este artículo, quisiera saber si esta información le es útil. Estaría muy agradecido a quien deseara contrastarla o aportar nuevos datos para mejorarla, pues está basada en mi propia experiencia clínica

Más información recomendada en internet:
  1. http://dinamicas-grupos.blogspot.com.es/
  2. http://paulina.wide.cl/pdf/05-PSICOLOG%CDA_TRABAJO_GRUPOS_Y_EQUIPOS.pdf
  3. http://educacion.idoneos.com/index.php/Din%C3%A1mica_de_grupos

lunes, 10 de septiembre de 2012

Estrategias para Elaboración de Programas en Salud Mental.

El propósito de la siguiente entrada es proponer una referencia para la elaboración y redacción de programas de intervención. Una de las tareas que el Terapeuta Ocupacional ha de realizar consiste en la redacción de tales programas, lo cual requiere de rigor y un gran esfuerzo para transmitir una información válida, útil, viable y práctica. Este documento es de elaboración propia, basada en múltiples referencias obtenidas de internet, apuntes de clase, consejos profesionales y sobre todo mi propia experiencia clínica. Gracias a todos aquellos que siempre han compartido sus conocimientos y de quienes tanto he aprendido. Espero que la siguiente información pueda seros realmente de ayuda. Es información libre y destinada a cualquier profesional de Salud Mental. Igualmente es información totalmente susceptible de ser corregida, complementada, ampliada o cambiada por todo aquel que se preste a la labor. En un mundo regido por el libre mercado y los derechos de autor lanzo un permanente llamamiento a la libre y gratiuta difusión de la información. Todo por la mejora de la profesión.

Cómo elaborar la JUSTIFICACIÓN de un programa:
El proceso en la elaboración de programas de centro ha de seguir una línea lógica (causa-consecuencia; problema-solución), de manera que:
·         1º Se detecta el problema o necesidad en la población que atendemos.
·         2º Se propone un programa.

Y no al contrario, por ejemplo: proponer una serie de talleres y derivar a usuarios que pudieran participar. El principal problema es que es el usuario quien se adapta al programa y no al revés. Incluir a un usuario en un programa ya elaborado puede ser una derivación pertinente si el equipo considera oportuno, por supuesto, pero no es ideal generalizar esta práctica.

La justificación sirve para explicar el motivo por el cual se ha pensado crear este programa, en función de lo anterior, es decir, al detectarse una necesidad o al proponer una actividad que se considera beneficiosa para los usuarios.

Un procedimiento clarificador puede ser una explicación de estilo deductivo, es decir, de lo general a lo particular, del siguiente modo:

1º Explicación general de la actividad. Un párrafo.
·         Buscar referencias:
·         Principios enfermedad mental
·         Principios metodológicos
·         Teorías vigentes
·         Modelos existentes
·         Planes oficiales
·         Leyes vigentes
·         Libros, artículos, páginas oficiales, colegios de profesionales, referencias bibliográficas...
2º Qué beneficios tiene, qué potencial terapéutico tiene en general. Un párrafo.

3º Qué beneficios tiene, qué potencial terapéutico tiene aquí, para nosotros:
·         ¿Por qué se aplica en este recurso?¿Para qué sirve?
·         ¿Por qué se aplica a este perfil de usuarios?

Cómo redactar el OBJETIVO GENERAL de un programa

El objetivo general del programa describe lo que se espera que el usuario consiga al finalizar el programa. Los objetivos suelen plantearse preferentemente en infinitivo, ya que se expresa una acción, de la siguiente manera:
Ejemplo: (Al finalizar el programa, los participantes lograrán)*:
·         Utilizar de manera adecuada las herramientas de jardín…
·         Incorporar hábito de higiene dental…
·         Realizar la actividad de manera autónoma…
·         Incrementar el número de salidas terapéuticas…
·         Etc.
Una manera alternativa es la siguiente:
·         Que el usuario sea capaz de…
Otros objetivos -que pueden considerarse generales o específicos a criterio del diseñador del programa- pueden ser objetivos para el equipo y/o profesional.
Ejemplo: (Durante el desarrollo del programa el profesional deberá)*:
·         Incentivar la autonomía del usuario…
·         Realizar seguimiento de la actividad que lleva a cabo el usuario…
Es imprescindible priorizar lo que es más importante y ajustar los objetivos a la realidad y al perfil de los residentes a quienes va dirigido el programa. Es preferible pocos objetivos sencillos, claros y alcanzables que muchos objetivos muy generales y difíciles de conseguir.

Un buen criterio es pensar en objetivos a corto plazo y medio o largo plazo. En este tipo de recurso los objetivos a corto plazo son más efectivos para trabajar día a día. Los objetivos más a largo plazo pueden ser los objetivos generales del programa.

Sobre todo en objetivos categorizados temporalmente: a corto, medio, largo plazo. Ej.: Al finalizar el programa el usuario será capaz de: - infinitivo

*La parte que aparece entre paréntesis puede escribirse, aunque muchas veces se obvia y no se escribe.

Cómo elaborar los OBJETIVOS ESPECÍFICOS de un programa:

Los objetivos específicos son otros objetivos que, de forma paralela, también se trabajan en el taller, o bien los objetivos más observables, más alcanzables a corto plazo.

Ejemplo: Si se diseña un taller de cocina para usuarios autónomos de centro de día en el que el objetivo general, principal, es aprender a cocinar para generalizar en casa pero también hay una intención del equipo de que se relacionen entre ellos entonces se podría plantear:

Objetivo general:
·         Incorporar hábitos y técnicas de cocina básica.
·         Generalizar la actividad en el hogar.
 Objetivos específicos:
·         Aumentar la interacción entre usuarios de centro de día.
·         Participar de espacios terapéuticos comunes.
Otra manera de enfocar los objetivos específicos puede ser a través de objetivos operativos.
Los objetivos operativos son objetivos cuantificables, que se pueden observar y sobre todo que se pueden medir. Además, pueden ser personalizados, individualizados.

Ejemplo:
·         Que usuario X participe …
·         Que usuario Y intervenga x número de veces…
 Un ‘truco’ puede ser:
·         Diferenciar entre asistir y participar. Asistir es obligatorio y se registra a diario quién asiste y quién lo hace de forma puntual, pero el objetivo específico puede registrar la participación en la actividad, que se mide por el grado de implicación o de interacción con los demás, por ejemplo.
Cómo redactar la DESCRIPCIÓN de un programa:

El desarrollo del programa describe la estructura del mismo. Responde a las preguntas:
·         Qué voy a hacer yo para cumplir el programa,
·         Qué actividades voy a llevar a cabo.
·         Dónde lo voy a realizar.
·         Quién lo va a ejecutar.
 El desarrollo del programa corresponde al índice de actividades, al planteamiento del taller, la idea que tenemos en la cabeza de lo que se va a hacer, visualización general del programa a lo largo del tiempo que se va a llevar a cabo.

Puede representarse a través de un esquema. Ej.: el programa de habilidades sociales se trabaja por módulos mensuales para facilitar la comprensión del trabajo realizado. Habrá 8 módulos (asertividad, emociones, autoestima…). Cada módulo se divide en 4 sesiones de trabajo teóricas y 4 prácticas…etc. 


Cómo redactar la TEMPORALIZACIÓN de un programa:

Este apartado explica cuándo se va a realizar:
Ubicarlo en calendario, en horario de centro. Utilizar fechas, referencias a año, meses, semanas, días, horas.
Duración del programa, de cada taller, de cada sesión.
Concretar si: ¿Es esporádico? ¿Es temporal? ¿Es puntual? ¿Es a demanda, de quién?

Cómo explicar la METODOLOGÍA de un programa:

Cómo voy a hacer yo para cumplir el programa, cómo voy a hacer las actividades que voy a llevar a cabo, qué:
…Técnicas,
Estrategias,
Modelos de práctica,
Herramientas a utilizar (no material),
…voy a utilizar.

Es fundamental no olvidar dinámica de grupos, aún en su concepción más básica:
¿Cómo se organiza el taller: todos los usuarios alrededor de una mesa, repartidos en dos mesas, en sillas en círculo, formato de clase y profesional delante, en semicírculo, en círculo y el profesional en medio, en fila…? Y, ¿por qué?

Por ejemplo: en taller cognitivo en actividad de debate nos colocamos en dos filas una frente a la otra y el monitor en la parte central en cabecera, de modo que pueda moderar el debate para los dos grupos enfrentados: uno a favor y otro en contra.

Si se planifica adecuadamente la dinámica de grupos el desarrollo del taller puede optimizarse significativamente.
¿Es una intervención individual? ¿Por qué? (Brevemente)
¿Es una intervención grupal? ¿Por qué? (Brevemente)
Para la metodología de intervención sí es muy recomendable pedir asesoramiento al equipo técnico.

Cómo redactar el apartado de SEGUIMIENTO de un programa

El seguimiento:
¿En qué consiste? Ejemplos:
-          Recogida de información de la evolución del grupo.
-          Recogida de información de la evolución de la actividad.
-          Recogida de información de la evolución de los usuarios.
-          Recogida de información de objetivos generales.
-          Recogida de información de objetivos específicos y/u operativos.
-          …
¿Cuándo se realiza?
-          Al final de cada sesión.
-          Al final de cada semana, de cada mes…
-          Al final del programa.
-          Constantemente.
-          …
¿Cómo se realiza?
-          Mediante registros, tanto oficiales (marcados por Calidad o por el centro) como de elaboración propia.
-          Observación directa.
-          Preguntas directas a los usuarios.
-          Informes.
-          …
¿Quién lo realiza?
-          El profesional encargado de ejecutar la sesión.
-          El educador responsable del programa.
-          El técnico…

La evaluación:
Ídem.

Se pueden añadir observaciones como:
-          Si tras la evaluación se valora la continuidad del programa (o no), en tal caso cuándo y quiénes lo valorarán (responsable del taller, ejecutor del taller, equipo técnico…)

Cómo preparar el apartado de MATERIALES de un programa

En este apartado se detallan los elementos que se van a utilizar. Se pueden describir materiales:
·         Físicos: materiales físicos que no se desgastan o que siempre están disponibles en el centro, como sillas, pelota, agua…
·         Estructurales: centro, fuera…
·         Fungibles: se puede describir esta categoría como materiales físicos que se desgastan, tales como bolígrafos, lápices, pinturas de colores, folios, cartulinas…
Recomendaciones:
·         En la descripción de materiales del programa se puede ser más genérico a la hora de agrupar ciertos materiales en una categoría. P.ej.: Taller de dibujo: se utilizará material apropiado para dibujo tal como lápices, lápices de colores, témperas, etc.
·         En las fichas de sesión sí es necesario ser lo más concreto posible.
·         El etcétera se puede utilizar cuando dada una lista el lector puede intuir la continuación de la misma. Si no es así es necesario especificar.
·         También es recomendable especificar materiales que no deben o pueden usarse y por qué.
·         Se debe partir del mínimo material posible para la realización de talleres, porque es más fácil trabajar cuando hay poco material, es decir, si para realizar un taller hace falta mucho material que además es complejo o difícil de reponer probablemente se perderán más sesiones que si el material es sencillo de conseguir.
·         Se puede aprovechar el material de otros talleres. Por ejemplo: los dibujos que se hacen pueden aprovecharse para revista o elaboración de murales.
·         Se ha de pensar en un material que pueda estar siempre disponible: usar lo mínimo posible el acceso a Internet u ordenador y tratar de elaborar material que pueda utilizarse siempre, por ejemplo: las monedas y billetes de manejo de dinero.
·         El material siempre estará en una ubicación reconocible.
·         Se tratará de no tirar ningún material.
Hasta aquí por hoy. Espero aportaciones, correcciones, sugerencias y nuevas ideas.

miércoles, 13 de julio de 2011

Estrategias de intervención: Manejo de información

Esta entrada surge a raíz de compartir experiencias profesionales con otros compañeros TO que también trabajan en salud mental, por lo que espero que sea de utilidad para todo aquel que esté interesado en este ámbito, para que sepa lo que le espera :)

En esta profesión y dependiendo, claro está, del recurso en el que trabajemos, lo haremos manejando una determinada cantidad de información, desde nombres, fechas y datos clínicos hasta la multitud de trabajo que supongan las tareas que nos corresponde llevar a cabo. Podemos manejar una amplia gama de herramientas: informática, agendas o notas -miles de post-it, os lo aseguro :) -, e incluso manejamos información de memoria, oralmente. Y esto normalmente sucede de manera cotidiana, por lo que aprender a desenvolverse entre tantos datos se convierte en algo imprescindible. De lo contrario la información puede perderse, puede obviarse, puede reiterarse, puede ser defectuosa o excesiva, etc. y es evidente que la fluidez a la hora de trabajar en equipo facilita el dinamismo en el trabajo y especialmente la eficacia o efectividad, aunque también prime la eficiencia económica.

También es evidente que cada profesional asume una serie de tareas y responsabilidades, y que a cada cual le corresponde aquella para la cual está preparado, que en el caso de un terapeuta ocupacional puede incluir realizar evaluaciones, informes de seguimiento, redacciones de PIR, seguimiento de objetivos, atenciones domiciliarias, acompañamientos (importante tener vehículo propio), diseños de intervención, entrevistas, numerosos registros, atención familiar, diseño y realización de grupos y talleres, coordinación con los demás profesionales (monitores, psicólogos, trabajadores sociales, educadores sociales, técnicos de inserción laboral, coordinadores y directores, psiquiatras, enfermeros...) que además trabajan en diversos recursos de la red: CRPS, CD, pisos supervisados, equipos de apoyo, CSM, minirresidencias... Y además de todo esto (que requiere su tiempo y su trabajo) se habrá de mantener atento a otros cientos de detalles, ya que precisamente éste es un trabajo sujeto a multitud de variables que determinan el trabajo cotidiano. Por otra parte es fundamental mantenerse actualizado, como en todas las demás profesiones relacionadas con salud mental.

¿Cómo llevar todo esto? En primer lugar, se ha de tener interés en salud mental, junto con sus inherentes ganas de aprender. Imprescindible. Para mí es prioritario, y quienes quieran probar en este ámbito sepan que es exigente. Evitemos la mediocridad. En segundo lugar, organización. Imprescindible. Uso de herramientas para la gestión de información, propia y respecto a otros. La concentración no es suficiente, son necesarios los apoyos. Y en tercer lugar, rodaje, experiencia, trabajo y paciencia. Y, como en la vida, llevarlo -por favor- con filosofía, y con esto me refiero a reconocer las limitaciones y errores (sí, sí, todas esas meteduras de pata), ser humilde, tener la mente abierta, relativizar los problemas y saber separar (muy, muy importante) el trabajo de la vida privada, ya que a veces se presenta la tendencia a llevarse trabajo a casa (...cuidado con volverse neuróticos, jeje)

Buena suerte.

sábado, 9 de abril de 2011

Prescripción, consejo, INDICACIÓN.

Cuando estamos frente a una persona abordando problemáticas graves en su vida, y muchas veces bastante íntimas y personales, hemos de ser prudentes al elegir las palabras que vamos a utilizar y la manera de plantear los temas que tratamos. Es un ejercicio de empatía para prevenir una respuesta estándar a nuestra intervención, ya sea verbalmente o en la actitud, y es: "¿Quién eres tú para decirme lo que tengo que hacer?" o sus variantes: "Tú, chaval, más joven que yo, me dices lo que tengo que hacer", "Yo ya soy adulto y hago lo que quiero con mi vida", "Nadie me manda" o "¿por qué tengo que hacerte caso?", por ejemplo.

Ante esta situación se plantean dos reflexiones:
1- La primera, es que en cierto modo así es: qué estamos diciendo a esta persona y cómo lo estamos diciendo; ¿somos exhortativos?¿somos invasivos?¿estamos obviando al usuario?
2- La segunda: ¿cuál es el peso de nuestras palabras? ¿qué autoridad tenemos para decir lo que estamos diciendo a esta persona? ¿Haría yo lo mismo en su lugar? Probablemente.

Para abordar esta cuestión en primer lugar debemos reflexionar sobre nosotros mismos y pulir nuestra actitud y destreza en el trato personal, y en segundo lugar usar estrategias clínicas válidas, y para esto voy a hacer distinción de varios términos: prescripción, consejo e indicación.

Opino que las tres técnicas pueden utilizarse en terapia, pero para desactivar el desafío o duda del usuario podemos explicar el significado de cada una:

1- Prescripción: (diccionario: orden, mandato). Los médicos suelen prescribir, los líderes, las jerarquías o profesionales que poseen una solución exclusiva, también quienes asumen responsabilidades. Si prescribimos a un usuario no hay negociación posible: "has de hacer esto si quieres solucionar tu problema. Lo tomas o lo dejas". La responsabilidad recae en el usuario: el médico te receta (o prescribe) una medicina. Si tú no la quieres tomar es cosa tuya. El criterio del médico es unilateral. Puede utilizarse este abordaje en contratos terapéuticos, o en directrices muy concretas por parte de un director, coordinador, tutor, etc. pero opino que en el cara a cara, en cita, en terapia, es un abordaje invasivo, agresivo. Las reacciones más probables son o aceptación total (sumisión) o rechazo.

2- Consejo: ya se sabe que los consejos o se toman o se dejan, son gratuitos. (diccionario: opinión o parecer que se da o toma para hacer o no una cosa). Damos consejos constantemente a compañeros, familia y amigos...pero no a pacientes. Creo que en intervención clínica debemos evitar dar consejos, especialmente en el abordaje de tratamientos. Claro que podemos dar consejos, pero siempre de forma subjetiva sobre temas triviales, como parte del vínculo o relación terapeuta-usuario. Y cuando nos pidan opinión sobre un tema relevante, aclarar que es precisamente eso: una opinión, no una indicación.

3- Indicación (o indicación terapéutica): precisamente este es el término más propio para abordar la terapia en general (diccionario: comunicación o explicación mediante indicios y señales || recomendación hecha por un terapeuta para seguir un tratamiento). La indicación no es una orden: el usuario tiene capacidad de elección sobre cómo desea o puede integrar o participar del tratamiento, por eso no es prescripción, pero tampoco es un consejo; el consejo es subjetivo, gratuito, pero la indicación no: está basada en datos objetivos, es un planteamiento razonable fruto de una exploración rigurosa. Un consejo no necesita explicaciones, pero una indicación sí, y creo además que debemos siempre explicarlo, tanto a los profesionales del equipo (en la elaboración de un PIR, por ejemplo, en la planificación de una intervención, etc) como a usuarios: "dadas las circunstancias y abordado el problema podemos plantear esta intervención, y te voy a explicar por qué, en qué consiste, por qué puede funcionar, en qué se basa, etc." Probablemente es la mejor forma de dar sentido a una intervención. Yo no tengo que convencer a un paciente de nada, él no tiene que demostrarme nada: yo le presto un servicio y debo justificar mi intervención con rigor, él se convencerá solo y de esta forma podrá implicarse en un tratamiento o rechazarlo. El uso y la aclaración sobre una indicación favorece guiar la intervención a través de la objetividad y el sentido común.

Dejémoslo aquí por hoy. Y seamos honestos y humildes: son virtudes indicadoras de fortaleza, no de debilidad.

lunes, 28 de febrero de 2011

Curso Evaluaciones y Supervisión de casos en Salud Mental y Exclusión Social

Los pasados días 21,22 y 23 de febrero he asistido a un curso organizado por APETO en Madrid, "Evaluaciones y Supervisión de casos en Salud Mental y Exclusión Social", impartido por la TO Mariel Pellegrini, y quisiera hacer una breve reflexión a modo de conclusión.

Me quedo con el deseo expresado al inicio del curso: "Los TO debemos tener una práctica clínica menos intuitiva y más científica", con el cual estoy de acuerdo, pues yo soy el primero que muchas veces he tomado decisiones, basadas en mi ojo clínico, para las cuales necesitaba un apoyo más sólido.

Algunas de nuestras tareas profesionales son: evaluación de pacientes y uso de herramientas para la misma, elaboración de informes, planteamiento de objetivos, seguimiento de usuarios, elaboración de programas, etc. Estas tareas requieren de una destreza clara a la hora de realizarlas, porque aparte de los modelos existentes en nuestros lugares de trabajo (que podemos usar eficazmente, ampliar, optimizar o quizá incluso modificar) necesitamos un criterio muy claro para la práctica clínica, el ejercicio de TO, el uso de la ocupación. Y ahí es donde seguramente en muchas ocasiones nos mostramos algo desorientados o conformistas, lo que nos hace actuar de manera intuitiva, y a veces rápida o superficial.

Cuando acudimos a un profesional (el que sea), esperamos de él que sepa hacer eficazmente su trabajo y que domine la materia a tratar, confiamos en su seguridad a la hora de trabajar. Yo no sé si el dentista que me atiende ha hecho cientos de empastes o es el primero que hace, pero confío en que hará un buen trabajo. De la misma manera las personas con quienes trabajemos (pacientes, compañeros de trabajo o familiares) sabrán que somos unos profesionales eficientes y seguros de lo que hacemos.

Y en esto ha consistido básicamente el curso, al menos para mí: en aportar criterios sólidos a la hora de evaluar, plantear objetivos, programar, etc. que nos sirvan de guía y refuerzo en la pratica de TO. El rigor en nuestra profesión es muy necesario.

Gracias Mariel y a tod@s l@s demás. Saludos!